El presidente Gustavo Petro anunció que solicitará a la Corte Interamericana de Derechos Humanos «medidas cautelares» en favor del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.
El exvicepresidente de Rafael Correa fue detenido esta madrugada tras el asalto a la Embajada de México en Ecuador, en una operación que ha provocado la ruptura inmediata de las relaciones diplomáticas entre estos dos países.
Ante la situación, Petro ha instado a una reunión de urgencia de la OEA «para examinar la ruptura de la Convención de Viena por un estado miembro», en referencia a la entrada de la Policía ecuatoriana en la embajada mexicana.
Su homólogo ecuatoriano, Guillermo Lasso, ha defendido el operativo al esgrimir que la condena previa contra Glas prevalece sobre la condición de asilado. Tras la ruptura de las relaciones con México, Lasso señaló que la diplomacia mexicana ha «abusado de las inmunidades y privilegios» al conceder al exvicepresidente un «asilo diplomático contrario al marco jurídico convencional».
Glas permanecía desde diciembre en la embajada mexicana, donde ingresó temiendo por su seguridad y libertad personal. La Embajada lo acogió como huésped y sus abogados ya informaron hace semanas de que habían entregado una solicitud formal para el pedido de asilo político.
Esta maniobra del exvicepresidente se produjo después de que la Policía ecuatoriana ordenara su detención para prestar declaración por el posible caso de corrupción.

