La nueva gerente de la institución en Antioquia asume su cargo mientras la educación superior enfrenta el reto de ampliar el acceso, responder a las necesidades de las regiones y mantener su conexión con el mundo laboral.
Indira Muñoz es la nueva gerente del Politécnico Grancolombiano en Antioquia. Economista, MBA y especialista en Administración Financiera, cuenta con más de 15 años de experiencia en sectores como las telecomunicaciones, el sector público, las cajas de compensación, la banca y la educación superior. Su llegada se produce, además, en un momento en el que la educación superior colombiana enfrenta una transformación que obliga a revisar una pregunta que parecía resuelta: ¿para qué estudiar una carrera hoy?
Durante décadas, obtener un título profesional fue entendido como una de las principales rutas hacia mejores oportunidades laborales y condiciones de vida. Esa relación no ha desaparecido. En 2025, Colombia registró más de 2,7 millones de estudiantes matriculados en educación superior y 593.536 nuevos estudiantes de primer curso, según cifras del Ministerio de Educación. Al mismo tiempo, el Observatorio Laboral para la Educación reportó que el 77,4 % de los recién graduados logró vincularse al mercado laboral formal en 2023. Los datos muestran que la educación superior sigue teniendo un peso importante, pero también plantean una discusión distinta: qué tan pertinente es la formación que reciben quienes ingresan al sistema.
Y esa pertinencia no depende únicamente de los programas académicos. También tiene que ver con dónde se estudia y para quién se diseña la educación. En Antioquia, el Politécnico Grancolombiano cuenta con cerca de 13.000 estudiantes, más de 10.000 de ellos en modalidad virtual y alrededor de 2.800 en presencial. La institución busca, además, ampliar su presencia en las diferentes subregiones del departamento, en un territorio donde las necesidades de Medellín no necesariamente son las mismas del Oriente antioqueño, Urabá o el Suroeste.
En ese sentido, hablar de educación superior también implica hablar de territorio. La floricultura, la logística, el comercio, el turismo y la actividad portuaria hacen parte de economías regionales con necesidades particulares de formación. La discusión no es solamente llevar educación a más municipios, sino preguntarse qué formación tiene sentido en cada uno de ellos y qué relación puede establecer con las oportunidades que existen allí.
La virtualidad ha abierto, precisamente, una posibilidad diferente. Para una persona que trabaja, vive lejos de Medellín o tiene responsabilidades familiares, estudiar a distancia puede hacer posible el acceso a una carrera que de otra manera sería más difícil. Pero el acceso es apenas el comienzo. También está el desafío de que lo aprendido tenga utilidad en un mercado laboral que cambia rápidamente y en el que nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, están modificando tareas y competencias.
Por eso, el debate tampoco consiste en enfrentar la universidad tradicional con la virtualidad, ni en reducir la educación superior a una forma de conseguir empleo. La universidad mantiene funciones relacionadas con el conocimiento, la investigación y la formación crítica. Pero para un estudiante que invierte años y recursos en una carrera, la pregunta por las oportunidades que esa formación puede abrir es inevitable.
Es en medio de esa discusión donde Indira Muñoz asume la gerencia del Politécnico Grancolombiano en Antioquia. Su llegada coincide con un momento en el que ampliar el número de personas que acceden a la educación superior ya no parece ser la única medida del problema. También importa qué estudian, dónde pueden hacerlo, qué tan conectada está esa formación con su territorio y qué posibilidades encuentran después de graduarse.
Tal vez por eso la pregunta no sea simplemente si todavía vale la pena estudiar una carrera. La discusión más importante es qué debería significar hoy hacerlo y qué tipo de educación superior necesita Colombia para que un título sea algo más que un requisito: una verdadera herramienta de formación y de oportunidades.

