Hoy y cada día, disminuye el entusiasmo por el gobierno del presidente Gustavo Petro en Nariño, desde la famosa frase que hizo parte del triunfo de la primera vuelta presidencial, cuando afirmó, «que los vientos del sur» deberían soplar por todo el país y reconoció la manifestación de la votación de los nariñenses, el resultado no podía ser tan significativo; el mismo que creció considerablemente para la segunda vuelta presidencial, superando los más de 600 mil votos que fueron fundamentales para el triunfo del hoy presidente de la república, Gustavo Petro Urrego.
El departamento asiste al abandono del gobierno central, la inseguridad no para, el accionar de los grupos armados es crítico, enfrentamientos entre ellos por el control de las rutas del narcotráfico, Nariño supera las 80 mil hectáreas de coca, los 21 municipios mineros son controlados por el multicrimen; son ya dos toneladas de oro mensuales que sale como «pedro por su casa» hacia el centro de operaciones del Clan del golfo, en Segovia-Antioquia; se incrementa el drama humanitario, desplazamientos, confinamiento, masacres, asesinatos sistemáticos de líderes sociales y firmantes de La Paz; carros bomba como el ocurrido en el corregimiento del Remolino, en el municipio de Taminango, los constantes enfrentamientos en los municipios de la cordillera, el triángulo del Telembí en la costa pacífica, y en menor medida en otros territorios del departamento, donde han perdido la vida servidores públicos de nuestra Fuerza Pública, igual los heridos por minas antipersonales.
El presidente Gustavo Petro afirmó con letras mayúsculas que terminaría con la deuda histórica de la nación para con Nariño y el Cauca, cuando prometió que haría en su gobierno del cambio, la doble calzada de Pasto-Popayán, construyendo también la Variante, Timbío – El Estanquillo, y cada día que pasa se esfuma este anhelado sueño de los nariñenses, al igual que la terminación de la doble calzada, Pasto-Catambuco y San Juan-Rumichaca o agilizar la Variante San Francisco-Mocoa; la economía de Nariño no soporta el cierre de la panamericana, solo en lo que va corrido de este año se han presentado 45 bloqueos, y en menor medida ha ocurrido lo mismo con la carretera al mar. En todos los renglones la situación es crítica y ya los nariñenses no soportan tanta desidia y abandono centenario.
Con expectativa y esperanza la gente del sur asistimos al nombramiento de destacados líderes políticos que han llegado al gobierno del cambio, ministra, viceministros, directores de agencias, y la pregunta es para que le han servido a Nariño, que hoy interpelan y con razón a la científica tumaqueña Yesenia Olaya Requene, ministra de ciencia y tecnología o a los viceministros, Gustavo García, quien renunció para que su padre el ex senador liberal Guillermo García Realpe, asumiera la presidencia de la junta directiva de Ecopetrol, o los viceministros, entre ellos el conservador Eduardo Enríquez Caicedo, o el taita Polivio Rosales, quien perdiera la curul de senador por encontrarse inhabilitado y que decir de Raúl Delgado Guerrero, director de la ART, así como el taita Germán Carlosama, director de consulta previa del ministerio del interior, o el director del Fondo paz, el politólogo Pablo Pardo Velasco, o su Sra. madre María Antonia Velasco, embajadora en el Ecuador o el director de parques nacionales, Luis Olmedo Martínez, todos ellos oriundos de esta tierra que no ve su acción de gobierno para con el departamento que los vio nacer, y con quien tiene la tarea de que el estado nación pague la deuda histórica que tiene con la tierra de Aurelio Arturo.
Nunca antes el departamento había tenido en el poder ejecutivo tanta y significativa presencia en el alto gobierno, donde se toman las decisiones administrativas, de nada han servido que en el plan de desarrollo de la potencia mundial de la vida, hayan quedado 48 proyectos estratégicos que contemplan los sueños y esperanzas de crecimiento del sur del país y quien ve que estos proyectos como antes pueden quedar en el olvido y la desesperanza, como ocurrió con gobiernos anteriores.
¿Para que han servido? Seguramente varios de ellos dejaran el gobierno para aspirar a cargos de elección y es perentorio que la buena gente del sur, les exija respuestas de su indiferencia con Nariño, el constituyente primario premia cuando se le cumplan con acciones de desarrollo y progreso para la región, pero por igual castiga cuando no se ha cumplido con las sentidas reivindicaciones de este adolorido departamento.
Por Harold Ruiz

