Por: Redacción Correo News
“Es ahora o nos arrepentiremos el resto de nuestros días”…Y sucedió de esa manera para quien fuera el candidato presidencial por el Partido de los Trabajadores por tercera vez y presidente del Brasil entre 2003 y 2010. Después de haber sido liberado luego de diecinueve meses preso, acusado por un caso de corrupción. Luiz Inácio Lula da Silva de 76 años finalmente se impondría en las recientes elecciones del coloso suramericano frente al militar retirado y dedicado a la política Jair Messias Bolsonaro, quien aspiraba a un segundo periodo presidencial. Además de “vestir” el resto del continente de Latinoamérica de rojo y poniéndolo a jugar a “la zurda” según lo expresado por reconocidos comentaristas políticos de la región, fuentes de información confiables a CORREO NEWS.
Elecciones caracterizadas por las posiciones extremas al punto de implicar la violencia a cada parte de los dos bandos de simpatizantes de los candidatos en sus confrontaciones; por supuesto acontecer la sentida muerte de uno de los seguidores de Lula y parte de otro de los seguidores de Bolsonaro en primera vuelta. Posteriormente por lo que se considera el peor de todos los hechos deshonrosos en contienda electoral; cuando días antes de las votaciones un ex congresista y amigo personal del presidente en funciones, evitando ser arrestado durante una acción judicial; disparó y lanzó granadas contra las autoridades, como consecuencia de este acto dos uniformados de la policía gravemente heridos. Acontecimiento que para la mayoría “certificó” la victoria del líder sindical e izquierdista.
“Estamos viviendo posiblemente la semana más importante de nuestra historia” anunciaría el actual presidente Lula en su cuenta de Twitter, enunciado que lograría sumar a indecisos para la conquista de su victoria presidencial.

