Tras largas jornadas en las que se han votado impedimentos, la Cámara de Representantes sesionará el sábado para continuar el debate del proyecto que tiene más de 500 preposiciones, dentro de las discusiones del sector político aún hay dudas del manejo de los recursos por parte del Banco de la República.
El panorama actual es que la reforma estaría pensada en alivianar la carga que el Estado tiene en el fondo común de Colpensiones respecto del subsidio que tendría que pagar a la mayoría de pensionados al pasar millones de afiliados, el Estado va a tener que subsidiar a más personas pero al reducirse el tope de este aporte al régimen de Colpensiones a 2.3 salarios mínimos, el subsidio va a ser mucho menor.
Una de las preocupaciones es que la reforma apunta a entregar en el pilar solidario una ayuda a tres millones de Colombianos que hoy viven en la extrema pobreza, a algunos los abriga Colombia Mayor que les paga 80 mil pesos mensuales, con la reforma empezaría a pagarles 230 mil, lo grave de este asunto, según Jaime Humberto Salazar Botero, abogado especialista en derecho laboral y seguridad social, es el control de los dineros, “Esa plata se puede convertir en plata de bolsillo, eso debería entregarse una parte para el pago de servicios públicos y otro en bonos alimentarios para que el dinero llegue a satisfacer las necesidades básicas.
Otras de las preocupaciones que hoy se debaten es la sostenibilidad a largo plazo, según los expertos a las nuevas generaciones les van a tocar asumir un costo muy alto para el sostenimiento de las pensiones, en el sentido de que la pirámide demográfica va cambiando y cada día hay más pensionados y menos afiliados.
Para Salazar, uno de los retos más grandes que tiene Colpensiones es la tecnología, hoy en día Colpensiones tiene 6 millones de usuarios, con la reforma pasaría a 18 millones, “Si se les dificulta hoy en día reconocer prestaciones, resolver rápidamente, imagínese qué le puede pasar a Colpensiones a la vuelta de un año sin la preparación tecnología para atender la demanda de 24 millones de afiliados, por lo que el periodo de transición debe ser más amplio, mínimo dos años”, manifestó Salazar.
Por otra parte, el abogado especialista en derecho laboral y seguridad social, indicó que a Colpensiones hay que permitirle que funcione bajo la misma modalidad en que funcionan los fondos de pensiones privados, si ellos han logrado acumular 400 billones en ahorro de los afiliados, Colpensiones podría invertir y que la ley lo permita en renta fija, en renta variable, para que esas cuentas crezcan y el subsidio del Estado no tenga que ser tan grande y el déficit pensional se puede ir alivianando a lo largo del tiempo.
Otra de las discusiones que ha generado en el sector político es el del manejo de los recursos por parte del Banco de la República, de cómo se va a integrar la junta o la comisión que va a manejar esos recursos, “porque si se le da un manejo inadecuado podría convertirse en plata de bolsillo del gobierno para el gasto inmediato y para el populismo y son alrededor de 3 billones de pesos mensuales que se recolectarían en cotizaciones”, puntualizó Salazar Botero.

