Bernardo Arévalo asumió la presidencia de Guatemala en medio de una jornada caótica en el Congreso. La Sesión, originalmente programada para el domingo, experimentó retrasos debido a desacuerdos y decisiones judiciales, generando incertidumbre en el país. Las tensiones se reflejaron en protestas y enfrentamientos entre manifestantes y la policía alrededor del Congreso. En su discurso inaugural, Arévalo reconoció los desafíos judiciales que enfrentó tras su elección, destacando la fortaleza de la democracia guatemalteca y expresando su compromiso con la unidad y la transformación política.
Desde la tarde del domingo, grupos de manifestantes rodearon la sede del Congreso, mientras los legisladores llevaban a cabo su juramentación. Los enfrentamientos tanto dentro como fuera del recinto dejaron patente la polarización y las tensiones en la escena política guatemalteca. En su mensaje, Arévalo subrayó la importancia de superar las complejidades y desafíos recientes, reafirmando la confianza en la capacidad del pueblo guatemalteco para fortalecer la democracia.
El nuevo presidente también hizo hincapié en la unidad y la confianza como elementos clave para transformar el panorama político del país. A pesar de las dificultades, Arévalo se mostró optimista sobre el futuro de Guatemala, destacando la sabiduría del pueblo como un factor determinante en la consolidación de la democracia en la nación centroamericana.
Redacción Correo News

