El gobernador de Caquetá, Luis Francisco Ruiz Aguilar, vivió momentos incómodos durante una sesión en la ciudad de Florencia con el presidente Gustavo Petro. En el evento, el mandatario nacional se sentó en la primera fila junto al alcalde de Florencia, mientras que el personal de presidencia solicitó al gobernador ocupar un lugar en esa primera fila, alejándolo de la mesa principal.

Inicialmente, el gobernador tomó la situación de manera cordial, aceptando su nuevo puesto. Sin embargo, a medida que el evento avanzaba y se tornaba en una plataforma político-ideológica, con arengas en contra de expresidentes, el Congreso, las cortes y otras instituciones, Ruiz Aguilar empezó a sentirse incómodo. Este tipo de discursos, según se ha observado en diversos eventos del presidente Petro, son cada vez más comunes en las regiones.
A pesar de su incomodidad, el gobernador estuvo a punto de levantarse y abandonar el lugar. No obstante, uno de sus asesores le aconsejó que permaneciera en su asiento para evitar posibles críticas del presidente, a lo cual accedió.
Al día siguiente, el panorama no mejoró. Durante una visita a Cartagena del Chairá, que requería desplazarse en helicóptero por motivos de seguridad, el gobernador fue excluido a última hora del viaje con el presidente. Esto causó malestar en Ruiz Aguilar, quien decidió no asistir al evento. Esto fue tomado por varios delegados de la Casa de Nariño, como conoció Correo News, como un desplante.

