Mientras el reloj electoral avanza y se acerca el cierre del plazo para inscribir consultas interpartidistas, Juan Carlos Pinzón ha reiterado públicamente su voluntad de construir una gran alianza antipetrista, seria, ética y con vocación de gobierno. Sin embargo, los seguidores de Abelardo de la Espriella han respondido con ataques, burlas y desinformación en redes sociales, evidenciando una fractura que amenaza la viabilidad de una coalición unificada.
Correo News pudo verificar que Pinzón ha insistido en participar en una consulta formal en marzo, avalada por el Consejo Nacional Electoral, como mecanismo legítimo para escoger al candidato único. En sus palabras: “Estoy dispuesto a competir, pero con reglas claras y con gente que tenga ética probada”. Su postura busca evitar improvisaciones y garantizar transparencia.
En contraste, el entorno digital del abelardismo ha desplegado una ofensiva contra Pinzón. Las agresiones se intensificaron luego de que Pinzón advirtiera que “Colombia no necesita payasos”. Desde entonces, cuentas afines al abogado han promovido narrativas que buscan deslegitimar al exministro, incluso cuestionando su disposición a competir.
La paradoja es evidente: mientras Pinzón propone unidad, los seguidores de De la Espriella se dedican a dividir, atacando al único perfil que, según las encuestas, podría ganar en segunda vuelta frente al petrismo. La tensión revela no solo diferencias de estilo, sino también de fondo: Pinzón apuesta por experiencia, institucionalidad y resultados; el abelardismo, por confrontación mediática y espectáculo.

