En una cena privada ofrecida por el senador Ariel Ávila, el presidente Gustavo Petro sorprendió a los asistentes al sugerir que la Alianza Verde debería presentar un candidato propio en la consulta presidencial del Frente Amplio. La afirmación, que se dio en un ambiente distendido pero político, fue interpretada como una señal clara de que el mandatario busca fortalecer la pluralidad dentro del bloque progresista de cara a las elecciones de 2026.
Según pudo conocer Correo News, Petro aseguró contar con una encuesta que, si las elecciones presidenciales se realizaran hoy, otorgaría la victoria al petrismo. Aunque los resultados del sondeo no han sido revelados públicamente, el presidente habría utilizado esta información para reforzar su tesis de mantener la cohesión en torno a su proyecto político y evitar la dispersión de fuerzas dentro del Pacto Histórico y sus aliados.
La propuesta se enmarca en un contexto de debates internos entre los partidos que conforman el bloque oficialista. La estrategia electoral para enfrentar a una oposición que busca capitalizar el desgaste del actual Gobierno ha generado tensiones, especialmente en sectores como la Alianza Verde, donde figuras como Jota Pe Hernández e Iván Name han tomado distancia del Ejecutivo.
La participación activa de la Alianza Verde en la consulta del Frente Amplio podría reconfigurar el panorama político de la izquierda y centroizquierda. El objetivo sería definir un único candidato presidencial que enfrente con fuerza a los sectores de derecha y centro, evitando divisiones que debiliten el proyecto progresista. Voces como la de Camilo Romero han respaldado esta iniciativa, mientras que otros líderes, como Armando Benedetti, han abogado por una gran coalición que incluya al Partido Liberal, la U y los Verdes.
La cena, que tuvo lugar en Bogotá, se convirtió en un espacio clave para delinear los primeros trazos de lo que podría ser la hoja de ruta electoral del Frente Amplio. Con la propuesta de Petro sobre la mesa, los partidos aliados deberán decidir si apuestan por una consulta amplia y competitiva o si prefieren una candidatura única desde el inicio. Lo cierto es que el reloj político ya comenzó a correr.

