El presidente electo trasladaría su posesión a la Plaza de Cayzedo y tendría una sede alterna de gobierno en la antigua FES. La decisión deberá ser formalizada por el Congreso.
Cali se prepara para convertirse en el epicentro político de Colombia. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció que su posesión, prevista para el próximo 7 de agosto, se realizará en la capital del Valle del Cauca y no en Popayán, como se había planteado inicialmente.
La ceremonia tendría como escenario la emblemática Plaza de Cayzedo, en pleno centro de la ciudad. Sin embargo, el Congreso de la República deberá aprobar una nueva proposición para formalizar el traslado del acto presidencial fuera de Bogotá.
El cambio se produce en medio de las dificultades logísticas y las preocupaciones por las condiciones de seguridad en el Cauca. El desplazamiento de congresistas, autoridades, invitados internacionales y delegaciones diplomáticas representaba uno de los principales desafíos para realizar la ceremonia en Popayán.
Cali también tendría una sede presidencial alterna
La decisión iría más allá de la ceremonia de posesión. De la Espriella también instalaría una sede alterna de la Presidencia en Cali, utilizando las instalaciones de la antigua Fundación para la Educación Superior, FES, ubicadas en el sector de Centenario.
El edificio, diseñado por el reconocido arquitecto Rogelio Salmona, es una de las obras representativas de la arquitectura moderna caleña de las décadas de 1970 y 1980. Su posible utilización como despacho presidencial reforzaría la intención del nuevo mandatario de gobernar periódicamente desde las regiones.
De la Espriella también confirmó que su primer consejo de seguridad se desarrollará en la Base Aérea Marco Fidel Suárez, como una señal de que la situación del suroccidente estará entre las primeras prioridades de su gobierno.
El suroccidente pide hechos y no solo símbolos
El anuncio ha generado entusiasmo entre sectores políticos y empresariales del Valle del Cauca, pero también exigencias. Diferentes voces han advertido que la presencia presidencial no puede limitarse a una ceremonia o a un gesto simbólico.
El exministro Francisco “Kiko” Lloreda pidió al nuevo mandatario asumir un verdadero “compromiso de sangre con el Suroccidente”, acompañado de presupuesto, seguridad y acciones concretas para enfrentar la violencia que golpea a Cauca y Nariño.
La región espera que la nueva administración atienda problemas como el avance de los grupos armados, el narcotráfico, la crisis económica y la pérdida de control territorial.
Una posesión cercana a los $6.000 millones
Los contratos relacionados con la despedida del presidente Gustavo Petro, la posesión del nuevo jefe de Estado y la transmisión por televisión nacional suman aproximadamente $5.950 millones.
La cifra sería superior a la destinada para la transmisión de mando presidencial de 2022. Mientras se termina de definir el lugar exacto, las autoridades nacionales y locales deberán coordinar la logística y el dispositivo de seguridad para uno de los eventos políticos más importantes del año.
Cali no solo recibiría al próximo presidente. Por primera vez, podría convertirse temporalmente en el lugar desde el cual se ejerza el poder nacional.

