El Centro Democrático sumó un nuevo nombre a la baraja: Andrés Forero. El joven representante a la Cámara, cercano a Miguel Uribe Turbay, será el quinto precandidato presidencial del partido.
La decisión llega en medio del vacío que dejó el asesinato de Miguel Uribe, la carta más fuerte del uribismo. Durante la misa en su memoria, su padre pidió a Álvaro Uribe que el legado de su hijo siguiera vivo en la contienda de 2026. El expresidente recogió el mensaje y convocó a sus precandidatos para acelerar la definición.
Con Forero, la competencia interna queda entre María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Paola Holguín, Andrés Guerra y él. El mecanismo será una encuesta en septiembre, sin consulta abierta y con un objetivo claro: llegar unidos a primera vuelta.
En medio del dolor, también se desató una polémica. La viuda de Miguel, María Claudia Tarazona, intentó proyectarse como heredera política, pero Uribe frenó la maniobra de inmediato. El mensaje fue claro: el duelo se respeta, no se convierte en campaña.
El uribismo entra así en una carrera presidencial marcada por la tragedia y la necesidad de recomponer su unidad para enfrentar a la izquierda en 2026.

