Irma Lucía Bolívar, tendera desde hace 27 años, ve cómo todos los días sube desde un huevo hasta la leche.
Hace 27 años que Irma Lucía Bolívar es una de las proveedoras de alimentos en el barrio San Isidro, de la comuna 4 (Aranjuez), incrustado en la mitad del nororiente de la capital antioqueña.
Su tienda no tiene nombre en su fachada, algunos la conocen como la ‘Tienda de Irma’ o ‘El Progreso’. Tiene una distribución poco usual a la típica tienda de barrio porque se trata de un lugar que está ubicado en callejón o pasadizo que se extiende desde la puerta de su casa hasta llegar cerca de la sala, en donde hay todo tipo de productos de la canasta familiar.
“Aquí lo que más se vende el huevo, la leche, las arepas, el papel higiénico, el FAB (detergente), por eso algunos vecinos llaman a esta tienda De todito, porque de todo hay un poquito. Esto es más bien como un ‘desvare’”, narra la tendera.
Irma trata de que sus productos tengan un precio accesible pero lo que ofrecen tiendas mayoristas, en donde los tenderos se proveen, no ayudan con su tarea. “Mijo, es que todo está muy caro”, dice con resignación.
“Por ejemplo, una gaseosa tipo mega ya cuesta 8.500 pesos. La leche ha subido en este año como cuatro veces, pasó de 2.200 y ahora está 3.000; un huevo ahora está en 700 pesos y antes era 500 pesos, antes los clientes se llevaban sus cuatros huevo con 2 mil pesos pero esto se puso muy caro, más que todo las bebidas azucaradas. Las legumbres van variando cada semana, algunas veces baratas, otras no”, cuenta con preocupación.
En sus 27 años de trabajo como tendera en un barrio popular de la capital antioqueña, sabe que la venta al menudeo, de mercados pequeños, de huevos y arepas para un desayuno significan calmar el hambre de muchos de sus vecinos pero los precios de los alimentos en Colombia no son parecidos al año 2021.
“Imagínese que los niños vienen por un dulce de 100 pesos pero ya no existe, ya es a 200”, agrega, mientras un comprador llega a la puerta de casa, de su tienda a hacer un pedido.
“Las ventas han disminuido pero diosito me sostiene. No me acuesto sin mi librita de panela”, dice con seguridad y no es para menos pues su tienda le permitió que sus hijos Luis Fernando Diosa y César Augusto Diosa pudieran estudiar sin contratiempos en la escuela y el bachillerato.
Por ahora, sigue con su misma rutina de tendera a pesar de los tiempos difíciles de precios altas y baja en las ventas. Viaja todos los sábados a la Plaza Minorista de Medellín a buscar el surtido que vende de domingo a domingo en su casa, en su tienda, en el negocio que le da la vida.
“La situación económica está dura pero esperando a que, al menos, podamos sobrevivir con lo que se vende y con lo que compran porque da pesar por ejemplo de los bebés de los vecinos que no tienen leche, yo fío aquí pero no a todas las personas porque las ventas están muy duras”, dijo la tendera, quien a pesar de todo, está esperanzada en que la situación económica del país le sonría a los que como ella compran de poco para comer todos los días.
Un tendera ejemplar
Irma Lucía Bolívar fue la ganadora del premio Tendero Líder 2022, que es organizado por Fenalco Antioquia. Con un premio de un millón 500 mil pesos, fue exaltada en la gran gala de La Noche de los Mejores de la Federación, que se hizo el pasado jueves 10 de noviembre en el Teatro Metropolitano de Medellín.
De acuerdo con este gremio de comerciantes, Irma fue la merecedora de este premio por ser un referente para sus vecinos en el barrio San Isidro. “Estoy sin palabras, esto es muy emocionante porque yo siempre estoy de la mano con la comunidad y amo todo lo que hago. Muchas gracias a Fenalco Antioquia por esta gran oportunidad de participar y sobretodo por quedar como la Tendera Líder del año”, expresó Irma Lucía ese día.
Artículo realizado por: David Calle

