La reunión que se celebró anoche en Bogotá fue todo menos tranquila. En un ambiente cargado de expectativas, el Centro Democrático reunió a sus principales aspirantes a la Cámara de Representantes para intentar, de una vez por todas, “desenredar la pita” y definir cómo se armará la lista para las elecciones de 2026. José Obdulio Gaviria, operador del uribismo, se mostró receptivo, pragmático y dispuesto a facilitar acuerdos entre los bloques que hoy dividen al partido.
Y sí, ¡hay bloques! Cuatro para ser exactos. El primero, el bloque interno, ya consolidado y fortalecido, sumó al concejal de Fusagasugá como nueva ficha. El segundo, el bloque externo, lo encabezan Juan Saldarriaga y Orlando Clavijo, quienes llegaron con sus propias condiciones. El tercero, el llamado “Miguelismo”, incluye a Edwin León y Delgadillo, con una agenda independiente. Y el cuarto, el bloque de mujeres, que exige representación real y no simbólica.
Pero el verdadero pulso se dio por la cabeza de lista. Los aspirantes del bloque interno pidieron nuevamente ese lugar privilegiado, proponiendo una fórmula de dos candidatos del partido y dos externos. José Obdulio, con tono firme, les recordó que hay cinco nombres fuertes en juego y que lograr ese equilibrio no será fácil.
La noche dejó más dudas que certezas, pero también dejó claro que en el Centro Democrático nadie quiere quedarse por fuera. Las piezas se están moviendo, los votos se están contando, y la lista está a punto de cerrarse. El partido está en plena reconfiguración, y cada bloque afina sus estrategias para asegurar un lugar. Octubre podría cerrar con una lista definida, pero el ajedrez político aún tiene movimientos por hacer.

