Tras la salida de Danilo Rueda como alto comisionado para la paz, mucho se ha especulado sobre las razones de su salida, lo cierto es que mientras Rueda ha ejercido en el cargo, la paz total ha estado en una total crisis.
Según una fuente consultada por Semana, Danilo iba en contra de la narrativa establecida por el Gobierno para las negociaciones con grupos insurgentes.
Pero de todo esto hay tres innegables hechos han estado bajo la lupa de la opinión publica:
- Crisis legislativa, no hay un marco jurídico para el sometimiento, solo está lo del proceso de paz.
- Crisis de los procesos, tanto el ELN como el autodenominado estado mayor central.
- Crisis de seguridad, que se traduce en una crisis de legitimidad de la paz total.
Esa triple crisis confluyen y terminaron en la salida de Danilo rueda, que adicionalmente se decía que tendría actitudes que no representaban al Estado, además que poco hablaba con las diferentes carteras del Gobierno, y la comunicación con el Ministro de Defensa era poco constante.
Sin darle muchas vueltas al nombramiento de quien remplazaría a Rueda, Petro asigna a Otty Patiño, un hombre que ha vivido de cerca el funcionamiento del actual Gobierno en materia de paz.
Las opiniones sobre este nombramiento no se han hecho esperar y las recomendaciones para no repetir errores del anterior encargado se resumen en centralizar su función: coordinar los diálogos o ser el soporte técnico de los equipos, pero no ambas.
Lo segundo, es realizar evaluación profunda y tener una comunicación constante con el Estado, para conocer de cerca hasta donde está dispuesto negociar, y a la vez resolver preguntas de tiempo y disposición.
¿Cuál es el tiempo de las negociaciones o toca dejarlo para después?
Con esto habría una guía procesal para cada uno de los procesos, que dejarían claro el actuar bajo sometimientos y negociación.
Redacción: Correo News.

