El pasado dos de noviembre el actual gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria hizo un llamado desde su cuenta de Twitter a todos los ciudadanos de Medellín, diciéndoles:
“Quiero alertar a Antioquia, al alcalde de Medellín y al gobernador electo, sobre un propósito que he venido sintiendo que se cierne sobre el Metro de Medellín. Hay intenciones que se mueven desde otros territorios para hacer una toma hostil del Metro y cambiar lo que ha sido algo tradicional en Antioquia y algo valioso, que es un manejo técnico, para darle un manejo político, politiquero al Metro”, afirmó el mandatario.
Con este mensaje El gobernador de Antioquia, quien es además el presidente de la Junta Directiva, buscaba alertar a la ciudadanía por una citación a una junta extraordinaria en la que se tomarían decisiones para cambiar el manejo técnico que ha hecho al Metro, lo cual calificó de ‘hostil’.
En su llamado Gaviria señaló además, que Daniel Quintero estaba detrás de esta decisión en compañía del actual Presidente del país Gustavo Petro, quien en septiembre cambió cinco de los miembros de la junta directiva de esta reconocida empresa de transporte.
Para entender esta inconformidad del gobernador es importante tener presente que la Presidencia de la República expidió un decreto el 26 septiembre con el que pudo realizar el cambió de algunos de los representantes que tiene en la junta directiva del Metro de Medellín.
La Junta Directiva tras esta inusual decisión quedó de la siguiente forma: cinco integrantes puestos por el Gobierno Nacional, dos representantes de la Alcaldía de Medellín (el alcalde y el director de Planeación) y dos de la Gobernación de Antioquia (el gobernador y el director de Planeación).
Según lo estipulado tradicionalmente, el presidente puede designar sólo tres miembros y deben de ser independientes, y dos de ellos no deben ser servidores públicos.
Gaviria calificó estas decisiones como ‘una toma hostil’ que cambiaría el manejo técnico que le ha dado durante años a esta entidad.
Es decir que esta había sido una de las pocas empresas con servicio público prestado a la ciudadanía que está lejos de la ‘politiquería’.
“Hago un llamado a los antioqueños en su conjunto, a la academia, a los ciudadanos, a los gobernantes electos, para que no permitamos que suceda en el Metro lo que desafortunadamente pasó en EPM. No dejemos que ese camino que tanto dolor y prejuicio nos ha producido con esa joya de Antioquia que ha sido EPM, se intente con el Metro’’.
Pero las bases sólidas de esta denuncia, están en una reciente investigación realizada por El Colombiano, que menciona que el Metro ha sido una empresa ejemplar que busca tener diferentes sectores que garanticen el rigor técnico de la entidad, permitiendo que converjan la Alcaldía, la Gobernación y la Nación.
Sin embargo, por lo menos hasta el 31 de diciembre todo parece estar organizado y amañado por la saliente alcaldía de Quintero.
Dado que algunos de los integrantes de la junta, elegidos a dedo por el presidente de la nación, tienen vínculo directo con la alcaldía, incluso están comprometidos con contratos por alto valor.
El medio de comunicación antioqueño evidenció que Juan Carlos Tafur está vinculado con la alcaldía por cuatro contratos que suman $233 millones y Sebastián Hinestroza Arango quien es el representante legal de Megaproyecto Vial Siglo XXI recibió un millonario contrato de pavimentación de la Secretaría de Infraestructura para el mejoramiento de la malla vial.
Por otra parte, ante la denuncia hecha públicamente por el gobernador, la empresa de Transporte Masivo se pronunció en su cuenta de Twitter afirmando:
»El Metro de Medellín informa a la opinión pública que a la fecha no se ha recibido solicitud para una citación de Junta Directiva extraordinaria».
Ante esto el exalcalde y acusado de la toma hostil, Daniel Quintero, le respondió al gobernador Anibal Gaviria en una reciente entrevista en La W Radio, enfatizando de que esas son decisiones que ya no toma él: “yo soy ex alcalde, a mí que me vayan bajando del bus”.
Redacción: Correo News

