Luego de la primera audiencia pública sobre las polémicas Appa en el mes de febrero en el municipio de Támesis – Antioquia, donde el gobierno del presidente Gustavo Petro quiere redefinir los usos del suelo, desconociendo las realidades del territorio, poniendo en riesgo la propiedad privada y en especial despojando de la autonomía territorial a las autoridades locales y regionales aducen la gran mayoría de la dirigencia de la región, de otro lado un grupo que representa algunos movimientos sociales y visiblemente liderados por un concejal de oposición del gobierno local del partido conservador perteneciente al movimiento político del Senador Germán Blanco, radicalizando las posturas frente al apoyo de estas propuestas del gobierno nacional, donde esgrimen que sería una herramienta útil para proteger la región de la minería.
En conversación con distintas fuentes involucradas y conocedoras de la región, definen que más del 90 % de la población de Támesis rechaza la minería, incluso desde sus gobiernos locales de tiempo atrás históricamente, donde fue uno de los primeros municipios en Colombia en aprobar un acuerdo municipal para prohibir la minera, que fue luego demandando y anulado por el tribunal administrativo de Antioquia.
La realidad anterior no es sorpresas, lo que inquieta es que al parecer algunos han instrumentalizado el temor y aversión a la minería como un discurso más político y electoral, un objetivo noble lo convirtieron en medio de señalamientos públicos cuando otros no piensan igual o no tienen las mismas causas partidista, generando una división y polarización entre la misma población y dando cabida a grupos radicales de extrema izquierda con ánimo de desestabilizar la región y desconocer las realidades sociales y económicas de otros municipios como Amagá, donde más de 5.000 familias viven de la minería ancestral.
Otros mas conocedores de temas jurídicos y legales manifiestan que la polémica Appa no garantiza un blindaje inmediato a los proyectos mineros, en especial a los que han tenido disputas en Jericó y Támesis, ya que los títulos mineros otorgados con anterioridad podrían generar unos derechos adquiridos, que en ese escenario deberán tener otros elementos adicionales y complementarios de defensa y protección del territorio, sin que tengan que renunciar a su autonomía territorial, poner en riesgo la propiedad privada y la caracterización inadecuada de algunos territorios donde desconocen incluso cultivos y actividades económicas ancestrales como el café, el cacao, la ganadería y otros, además de la creciente economía del turismo rural y ambiental que viene posicionando la región, tema que generó un intenso debate entre sectores del gobierno departamental, la dirigencia regional y local del suroeste Antioquia y los grupos sociales radicales en defensa de las medias impuestas por el gobierno del presidente Petro.
No es un secreto que no hay confianza en las medidas del gobierno nacional y generan grandes preocupaciones, aún más cuando los mismos funcionarios de alto nivel que socializaron la medida, que por demás debió haber sido antes de formalizarla, quedaron deslegitimados por el mismo Presidente de la República al pedirles su renuncia y remover la gran mayoría por ineficaces e ineficientes en el cumplimento de las metas y compromisos de gobierno, que ahonda las inquietudes y preocupaciones de estas medidas denominadas como ambientales.
Con gran sorpresa generó en el Municipio las actuaciones mediáticas recientes del Ex Alcalde Juan Martín Vásquez Hincapie, que vislumbra un interés de nuevo en ser candidato a la Alcaldía por cuarta vez para las elecciones del 2027 y según sus propias afirmaciones en ámbitos regionales, luego de una segunda Alcaldía muy cuestionada y según los propios habitantes de Támesis muy discreta y de pocos resultados tangibles, por demás con pendiente con la justicia ya que enfrente un proceso penal con imputación de cargos por temas de contratación pública, Vásquez Hincapie pertenece al Partido Conservador y de la misma línea política del concejal de oposición al gobierno local que ha liderado el apoyo a las políticas del gobierno nacional de las Appa.

Mucha atención genera estas dinámicas políticas locales del municipio, ya que llevaron a un contexto nacional un debate de gran proporción con impacto para toda la Subregión y algunos que han visto al pujante municipio del suroeste Antioqueño como impulsor del desarrollo de la región, ven con sigilo que no sea un “foco” de ingreso de la izquierda radical al territorio.

