Pocos en Colombia saben que tanto Tomás como Jerónimo Uribe, los hijos del expresidente Álvaro Uribe Vélez, están radicados en Ciudad de México desde hace más de tres años. En su papel como empresarios, han logrado impulsar varios proyectos con proyección hacia América Latina, beneficiándose de su residencia permanente en la capital mexicana, lo que también les ha permitido garantizar la seguridad de sus familias.
Los hijos de Uribe han establecido vínculos con importantes grupos económicos de todo el continente. Además, en conversaciones con representantes del gobierno y de su propio partido, se ha sabido que tienen una opinión favorable del presidente Andrés Manuel López Obrador. Reconocen su manejo de la economía y las libertades que brinda a los empresarios internacionales, en contraste con las críticas de la derecha y la centro derecha colombiana hacia el mandatario mexicano.
En otra palabras, los hijos de Uribe sí están viviendo la realidad de lo que está pasando en México y no la reciben a través de los comentarios o de la información que llega de ideologizada de otros sectores.

