La definición de Paloma Valencia como candidata presidencial del Centro Democrático para 2026 se produjo tras una contienda marcada por tensiones internas y dudas sobre la capacidad de la derecha de unificar un solo nombre. Durante semanas, el partido vivió un proceso lleno de especulaciones, filtraciones y versiones encontradas sobre quién sería la elegida entre María Fernanda Cabal, Paola Holguín y Paloma Valencia.
Correo News pudo conocer que la decisión se tomó luego de ponderar encuestas internas y un colegio elector, en medio de un ambiente de incertidumbre que reflejó la dificultad del uribismo para consolidar un liderazgo único. Incluso hasta horas antes del anuncio oficial, circularon versiones contradictorias: algunos medios filtraron que Cabal sería la ganadora, mientras otros insistían en que la colectividad aún no había definido nada.
Finalmente, la senadora Valencia recibió el aval del partido y del expresidente Álvaro Uribe, convirtiéndose en la carta oficial para enfrentar la contienda presidencial. Su elección, sin embargo, no despeja del todo las dudas: la derecha llega fragmentada, con sectores que no se sienten plenamente representados y con un reto mayor de cara a 2026, donde la unidad será clave para competir contra candidaturas consolidadas en otras orillas políticas.

